Eclipses, tránsitos y lluvias de estrellas

Eclipses

Eclipse parcial de Sol de los días 5 y 6 de enero de 2019 (descarga pdf)

Este eclipse parcial será visible en el noreste de Asia y el norte del Pacífico. Se iniciará el día 5 de enero a las 23 horas y 34 minutos TU (Tiempo Universal), en un punto de la provicia de Hebei (China), al noreste de Pekín; avanzará hacia el este atravesando Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, el extremo oriental de Rusia y el norte del Pacífico.

El máximo del eclipse se producirá el día 6 de enero a la 1 y 41 minutos TU, en un punto cercano a la ciudad de Srednekolimsk, en la República de Sajá (Rusia); en ese momento la magnitud del eclipse será 0,71.

Radiante de las cuadrántidas

Y el final del eclipse se producirá el día 6 a las 3 horas y 49 minutos TU a una latitud de 43º Norte, en un punto del Océano Pacífico. La duración total del fenómeno será de 255 minutos (4 horas y cuarto).

Radiante de las cuadrántidas

Eclipse total de Luna del día 21 de enero de 2019 (descarga pdf)

El eclipse total de Luna del 21 de enero será visible en América, Europa y África, según se muestra en la figura. Este eclipse será visible en España.

El inicio del eclipse de penumbra tendrá lugar a las 2 horas y 35 minutos de Tiempo Universal (TU), la zona en que será visible corresponde a África, Asia occidental, Europa y América. El eclipse parcial será visible a partir de las 3 horas y 32 minutos TU y el total a partir de las 4 horas y 39 minutos TU. Este será visible en mitad occiental de África, Europa y América y finalizará a las 5 horas y 40 minutos TU. El eclipse de sombra finalizará a las 6 horas y 47 minutos TU y el de penumbra a las 7 horas y 44 minutos TU. Habrá sido visible en sus últimas fases en el oeste de Europa, América y el océano Pacífico.

Radiante de las cuadrántidas
Radiante de las cuadrántidas
Radiante de las cuadrántidas

En España los mejores lugares para la observación serán los situados hacia el oeste. En la mitad este de la península y en Baleares no se verán todas las fases del eclipse porque la Luna se ocultará antes de que finalice el fenómeno.

Radiante de las cuadrántidas

Eclipse total de Sol del día 2 de julio de 2019 (descarga pdf)

El eclipse parcial será visible en el Pacífico sur y Sudamérica. Se iniciará a las 16 horas 55 minutos TU (Tiempo Universal) en un punto del océano Pacífico al sur de la Polinesia Francesa. El fin del eclipse se producirá a las 21 horas 50 minutos TU en unpunto situado al sudeste de San Pablo de Lípez, en el departamento de Potosí (Bolivia). La duración total del fenómeno será de 295 minutos (algo menos de 5 horas).

Radiante de las cuadrántidas

El eclipse total se iniciará a las 18 horas 2 minutos en un punto del océano Pacífico al este de Nueva Zelanda; cruzará el Pacífico de oeste a este, se adentrará en Chile por las regiones de Coquimbo y Atacama, pasará a Argentina por la provincia de San Juan, continuando por La Rioja, San Luis, Córdoba y Santa Fe, hasta finalizar en la provincia de Buenos Aires. El eclipse total terminará a las 20 horas 43 minutos en un punto al sudeste de la ciudad de Chacomús (Argentina). La duración total del fenómeno será de 161 minutos (algo menos de 2 horas y tres cuartos).

En la siguiente figura se muestra un mapa de Chile y Argentina con la franja en la que será visible la totalidad. En La Serena (Chile) la duración de la totalidad será de 2 minutos y 15 segundos, en Río Cuarto (Argentina) 1 minuto y 58 segundos, en Venado Tuerto (Argentina) 2 minutos 11 segundos y en Junín (Argentina) 2 minutos.

Radiante de las cuadrántidas

El máximo del eclipse tendrá lugar a las 19 horas 23 minutos en un punto del océano Pacífico al norte de la Isla de Pascua (Chile), siendo la duración máxima de la totalidad de 4 minutos y 33 segundos y la anchura de la sombra en el máximo de unos 201 kilómetros.

Radiante de las cuadrántidas

Eclipse parcial de Luna de los días 16 y 17 de julio de 2019 (descarga pdf)

El eclipse parcial de Luna de los días 16 y 17 de julio será visible en Sudmérica, Europa, África Asia y Oceanía, según se muestra en la figura. Este eclipse será visible en España. El inicio del eclipse de penumbra tendrá lugar el día 16 a las 18 horas y 44 minutos de Tiempo Universal (TU) y será visible en Oceanía, Asia, Africa oriental y central y el este de Europa. El eclipse parcial comenzará a las 20 horas y 2 minutos y finalizará a las 22 horas y 59 minutos, será visible en Oceanía, Asia, Europa, África y Sudamérica. El eclipse terminará el día 17 a las 0 horas y 17 minutos TU. Habrá sido visible en sus últimas fases en Asia occidental, Europa, África, Sudamérica y el extremo oriental de Norteamérica.

Radiante de las cuadrántidas
Radiante de las cuadrántidas
Radiante de las cuadrántidas

Eclipse anular de Sol del día 26 de diciembre de 2019 (descarga pdf)

El eclipse será visible como parcial en el extremo oriental de África, Asia y en la mitad septentrional de Oceanía. Se iniciará como parcial a las 2 horas 30 minutos TU (Tiempo Universal) en el mar de Arabia, frente a la costa de Omán y terminará a las 8 horas 6 minutos TU en un punto del océano Pacífico al sur de la isla de Guam. La duración total del fenómeno será de 336 minutos (algo más de 5 horas y media).

Radiante de las cuadrántidas

El eclipse anular se iniciará a las 3 horas 36 minutos al noroeste de Al-Hofuf (Arabia Saudí); atravesará Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán; cruzará el mar de Arabia y volverá a tocar tierra en el sur de la India y el norte de Sri Lanka; se adentrara después en el Sudeste Asiatico atravesando la isla de Sumatra (Indonesia), Singapur y la isla de Borneo (Indonesia y Malasia); por último adentrará en el océano Pacífico cruzando la isla de Guam (EEUU). El eclipse anular finalizará a las 6 horas 59 minutos a una latitud en un punto del océano Pacífico al oeste de la Isla Wake (EEUU).

La anularidad será visible en numerosas ciudades: en Doha (Qatar) la duracion de la anularidad será de 35 segundos, en Coimbatore (India) 3 minutos y 4 segundos, en Padangsidempuan (Indonesia) 3 minutos y 31 segundos, en Singapur (Singapur) 2 minutos y 20 segundos, en Kota Samarahan (Malasia) 1 minuto y 56 segundos y en la isla de Guam (EEUU) 3 minutos y 10 segundos.

El máximo del eclipse anular se producirá a las 5 horas 18 minutos TU cerca de las islas Meranti, en Sumatra (Indonesia). La magnitud máxima del eclipse será 0,97 y su duración máxima 3 minutos y 39 segundos. En el siguiente mapa se muestra la zona en la que se producirá el máximo del eclipse anular.

Radiante de las cuadrántidas
Radiante de las cuadrántidas
 

Tránsitos

Los próximos tránsitos de Mercurio sobre el disco solar ocurrirán el 11 de noviembre de 2019 y 13 de noviembre de 2032.

 

Lluvia de estrellas fugaces

Las más importantes lluvias de meteoros observadas a lo largo del año se listan en la siguiente tabla:

LLuvias de meteoros

El significado de las columnas es el siguiente:

  • El máximo indica la fecha aproximada en que se da el máximo ritmo de lluvia de meteoros. Puede variar en un día de un año a otro.
  • La visibilidad es el periodo en que se suele observar la lluvia de meteoros con un ritmo significativamente superior al ritmo medio habitual.
  • El radiante es la dirección de la cual parece provenir la lluvia de meteoros en el instante del máximo.
  • La velocidad es la velocidad de choque de los meteoros con la parte alta de la atmósfera.
  • El ritmo es el ritmo máximo de caida de meteoros (expresado en meteoros por hora) que se observaría a simple vista en un lugar en el que el radiante se encontrara en el cénit y las condiciones de visibilidad fuesen óptimas. En la tabla, cuando el ritmo máximo es variable de un año a otro, se indican tanto el valor habitual como los valores extremos.

Las lluvias de meteoros diurnas (como las ariétidas y las ζ perseidas, de junio) sólo son observables con radar y no han sido incluidas en la tabla. La observación con radar se basa en que la onda radio emitida es reflejada por los gases que ioniza el meteoro en la atmósfera superior.

Por término medio, las perseidas constituyen la tercera lluvia de meteoros por orden de actividad. Tanto las cuadrántidas (visibles en enero) como las gemínidas (en diciembre) suelen generar más meteoros por hora. Aunque muestran un comportamiento más irregular, las leónidas (a mediados de noviembre) pueden resultar tan espectaculares como las perseidas.

Principales lluvias de meteoros

Cuadrántidas

La lluvia de las cuadrántidas es la primera lluvia de meteoros del año en el hemisferio norte. Es visible entre el 28 de diciembre y el 12 de enero, y su momento de máxima actividad sucede hacia el 3 de enero.

Las cuadrántidas pueden tener una tasa de actividad por encima de los 120 meteoros por hora y una velocidad de 41 kilómetros por segundo, lo que las convierte en una de las lluvias más activas del año junto a las perseidas de agosto y las gemínidas de diciembre. Sin embargo, los meteoros de las cuadrántidas no se ven tan a menudo como los meteoros de las otras dos lluvias, debido a que su periodo de máxima actividad suele durar tan solo unas pocas horas.

¿Qué se espera en 2019?

El 2019 será un año excelente para la observación de las cuadrántidas puesto que su momento de máxima actividad será dos días antes de la luna nueva (el noviunio tendrá lugar el día 6 de enero).

La máxima actividad de la lluvia de las cuadrántidas se espera sobre las 3 horas (hora oficial peninsular) del día 4 de enero, por lo que la mejor noche para la observación debería ser la del 3 al 4 de enero, además la casi coincidencia del máximo con el novilunio, garantiza un cielo oscuro durante toda la noche, lo que hace del 2019 un año excelente para observar las cuadrántidas.

¿Por qué suceden?

El origen de las cuadrántidas sigue siendo incierto. Algunos astrónomos especulan con la idea de que el asteroide 2003 EH1 puede ser el que causa la lluvia de estrellas. Este asteroide fue descubierto en el año 2003, y se cree que está relacionado con el cometa extinto C\1490 Y1 observado por astrónomos chinos, japoneses y koreanos hace unos 500 años.

Como todos los años por estas fechas, la Tierra atraviesa un anillo poblado con los fragmentos desprendidos supuestamente del asteroide 2003 EH1. Cuando uno de esos fragmentos (o meteoroides) entra en contacto con la atmósfera terrestre, se calcina por la fricción con el aire creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz. Típicamente, los meteoros más comunes que observamos a simple vista los producen partículas de unos milímetros a unos centímetros de tamaño que se queman a unos 100 kilómetros de altura.

La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina "radiante" y su localización se suele utilizar para nombrar a la lluvia de estrellas. El lugar de donde parecen salir las cuadrántidas se encuentra al norte de la constelación de Bootes (el Boyero), cerca de la cola de la Osa Mayor. El nombre de las cuadrántidas proviene de la constelación Quadrans Muralis, designada así por el astrónomo francés Jerome Lalande en 1795, pero actualmente no reconocida por la Unión Astronómica Internacional (IAU).

Radiante de las cuadrántidas

El 'radiante' de las cuadrántidas.

 

¿Qué hacer para ver las cuadrántidas?

El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las cuadrántidas parecen venir de la constelación de Bootes, se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad. Dada la época del año, es imprescindible ir bien abrigado.

El número de meteoros observables por hora es muy variable. En un sitio bien oscuro y con el radiante alto sobre el horizonte, puede superar el centenar. Sin embargo, el número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa, por ello las predicciones concretas sobre número específico de meteoros dependiendo del día y la hora son difíciles de realizar y suelen estar afectadas de una incertidumbre alta.

Líridas

La lluvia de meteoros de las líridas es visible desde el hemisferio norte (también desde el sur pero a un menor ritmo) entre el 16 y el 25 de abril.

Las líridas tienen una tasa media de actividad de 18 meteoros por hora, y una velocidad de 49 kilómetros por segundo durante varios días. A pesar de ser una lluvia de meteoros discreta, algunos años la tasa de actividad se incrementa a más de 100 meteoros por hora, pero es difícil predecir en que año se producirán estos "estallidos".

¿Qué se espera en 2019?

El 2019 no será un buen año para la observación de las líridas. La Luna, que estará llena el día 19 de abril, dificultará la observación de la lluvia de estrellas en su máximo

La máxima actividad de la lluvia se espera que tenga lugar sobre las 2 horas (hora oficial peninsular) del día 23 de abril, por lo que la mejor noche para la observación debería ser la del 22 al 23 de abril; desgraciadamente la Luna (que habrá alcanzado el plenilunio el día 19) complicará la observación de los meteoros.

Radiante de las líridas

El 'radiante' de las líridas.

 

¿Por qué suceden?

Los meteoros de las líridas son fragmentos del cometa C/1861 G1 (Thatcher), un cometa de largo periodo que orbita alrededor del Sol una vez cada 415 años. Como todos los años por estas fechas, la Tierra atraviesa un anillo poblado con fragmentos desprendidos del cometa Thatcher. Cuando uno de esos fragmentos (o meteoroides) entra en contacto con la atmósfera terrestre, se calcina por la fricción con el aire, creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz.

Las líridas se han observado durante los últimos 2600 años, los registros más antiguos se conservan en el libro chino de crónicas Zuo Zhuan y datan del año 687 a.C.

Las lluvias de meteoros parecen tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina "radiante" y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Las líridas tienen su radiante en la constelación de Lyra.

¿Qué hacer para ver las Líridas?

El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las líridas parecen venir de la constelación de Lyra (de ahí su nombre), se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

El número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa, por ello las predicciones concretas sobre número específico de meteoros dependiendo del día y la hora son difíciles de realizar y suelen estar afectadas de una incertidumbre alta.

η Acuáridas

La lluvia de meteoros de las η acuáridas es visible todos los años entre el 19 de abril y el 28 de mayo. Su observación es más favorable desde lugares ubicados en el trópico, como las islas Canarias, y en el hemisferio sur, aunque también pueden llegar a ser observadas en el hemisferio norte.

Las η acuaridas están asocidas con el cometa Halley, al igual que la lluvia de meteroros de las oriónidas, que tiene lugar en octubre. Los meteoros de las η acuáridas tienen una tasa de actividad de entre 40 y 85 meteoros por hora y una velocidad bastante alta, unos 66 kilómetros por segundo.

Radiante de las líridas

El cometa Halley, observado desde la Tierra en 1986.

¿Qué se espera en 2019?

El 2019 será un buen año para la observación de las η acuaridas puesto que su momento de máxima actividad será dos días después de la luna nueva (el noviunio tendrá lugar el día 5 de mayo).

El máximo de la lluvia de las η acuáridas se espera sobre las 16 horas (hora oficial peninsular) del día 6 de mayo, por lo que el mejor momento para la observación será la madrugada del día 6. La casi coincidencia del máximo con el novilunio, garantiza un cielo oscuro durante toda la noche, lo que hace del 2019 un año excelente para observarlas.

¿Por qué suceden?

Los meteoros de las η acuáridas son fragmentos del cometa 1/P Halley. El Cometa Halley orbita alrededor del Sol cada 76 años y fue visto desde la Tierra por última vez en 1986. Como todos los años por estas fechas, la Tierra atraviesa un anillo poblado con los fragmentos desprendidos del cometa Halley. Cuando uno de esos fragmentos (o meteoroides) entra en contacto con la atmósfera terrestre, se calcina por la fricción con el aire creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz. El cometa Halley también es el origen de otra lluvia de meteoros, las oriónidas, que tienen su máximo entorno al 21 de octubre.

La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina "radiante" y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las eta acuáridas tienen su radiante en la en la estrella η de la constelación de Acuario.

Radiante de las delta acuáridas

El 'radiante' de las η acuáridas.

 

¿Qué hacer para ver las η acuáridas?

El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las η acuáridas parecen venir de la constelación de Acuario (de ahí su nombre), se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

δ Acuáridas

La lluvia de meteoros de las δ acuáridas nos visita todos los años entre el 12 de julio y el 23 de agosto, alcanzando su máximo entorno al 30 de julio.
Los meteoros de las δ acuáridas se observan mejor en el hemisferio sur porque su radiante está más alto en el cielo, pero también son visibles en el hemisferio norte con una tasa de actividad algo más baja.

¿Qué se espera en 2019? 

El 2019 será un buen año para la observación de las δ acuáridas puesto que su momento de máxima actividad será dos días antes de la luna nueva (el noviunio tendrá lugar el día 1 de agosto).
El máximo de la lluvia de las δ acuáridas se espera para la noche del 29 al 30 de julio. La casi coincidencia del máximo con el novilunio, garantiza un cielo oscuro durante toda la noche, lo que hace del 2019 un año excelente para observarlas.

¿Por qué suceden? 

Se piensa que los meteoros de la δ acuáridas pueden provenir del cometa 96P Machholz, un cometa de corto periodo que orbita alrededor del Sol cada 5 años aproximadamente. Las lluvias de meteoros suceden cuando nuestro planeta se cruza con el camino orbital de un cometa. Esta órbita está llena de partículas de la cola del cometa, que entran en la atmósfera terrestre a gran velocidad, y se calcina por la fricción con el aire, creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz.

Radiante de las delta acuáridas

El 'radiante' de las δ acuáridas.

La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina "radiante" y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las δ acuáridas tienen su radiante en la en la estrella delta, denominada como Skat, de la constelación de Acuario.

¿Qué hacer para ver las δ acuáridas?

El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las δ acuáridas parecen venir de la constelación de Acuario (de ahí su nombre), se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

El número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa, por ello las predicciones concretas sobre número específico de meteoros dependiendo del día y la hora son difíciles de realizar y suelen estar afectadas de una incertidumbre alta. En la noche del máximo, deberían verse unos 20-25 meteoros por hora en condiones ideales.

Perseidas

La lluvia de las perseidas es una lluvia de meteoros (comúnmente llamados "estrellas fugaces") que sucede todos los años hacia el 12 de agosto. Las perseidas también reciben el nombre popular de "lágrimas de San Lorenzo" por la proximidad del máximo de la lluvia de meteoros al 10 de agosto, día de la festividad del mártir español del mismo nombre.

Las perseidas son visibles desde todo el hemisferio norte en pleno verano. Las velocidades de estos meteoros pueden superar los 50 kilómetros por segundo y su tasa de actividad puede llegar a los 200 meteoros por hora. Aunque su momento de máxima actividad tiene lugar en las noches del 11 al 13 de agosto, las perseidas comienzan habitualmente a verse hacia el 17 de julio y terminan hacia el 24 de agosto. Su alta actividad, junto con las condiciones atmosféricas favorables para la observación durante el verano boreal, hace de las perseidas la lluvia de meteoros más popular, y la más fácilmente observable, de las que tienen lugar a lo largo del año.

¿Qué se espera en 2019?

En 2019 la Luna, que será llena el 15 de agosto, dificultará la observación de las perseidas en los días de su mayor actividad.

La máxima actividad de la lluvia se espera que tenga lugar entre las 4 y las 17 horas del día 13 (horas oficiales en la península). Por lo que la mejor noche para la observación debería ser la del 12 al 13 de agosto; desgraciadamente la casi coincidencia del máximo con el plenilunio complica la observación. Si tenemos paciencia podemos esperar a que la Luna se oculte (sobre 5 horas de tiempo oficial peninsular) y aprovechar el breve periodo de tiempo hasta el comienzo del amanecer.

Radiante de las perseidas

Una perseida vista en el Observatorio de Paranal (Chile), agosto 2010 STEPAHNE GUISARD/ ESO

¿Por qué suceden?

Los cometas, según describen sus órbitas alrededor del Sol, van arrojando al espacio un reguero de gases, polvo y escombros (materiales rocosos) que permanece en una órbita muy similar a la del cometa progenitor.

Cada cometa va formando así un anillo en el que se encuentran distribuidos numerosos fragmentos cometarios. Cuando la Tierra, en su movimiento en torno al Sol, encuentra uno de estos anillos, algunos de los fragmentos rocosos (meteoroides) son atrapados por su campo gravitatorio y caen a gran velocidad a través de la atmósfera formando una lluvia de meteoros. La fricción con los gases atmosféricos calcinan y vaporizan los meteoros que aparecen brillantes durante una fracción de segundo formando lo que popularmente denominamos estrellas fugaces. No se trata por tanto de una estrella sino de una partícula de polvo incandescente.

La altura a la que un meteoro se hace brillante depende de la velocidad de penetración en la atmósfera, pero suele estar en torno a los 100 kilómetros. Sin embargo, el alto brillo y la gran velocidad transversal de algunos meteoros ocasionan un efecto espectacular, causando la ilusión en el observador de que están muy próximos. Los meteoroides de masa menor al kilogramo se calcinan completamente en la atmósfera, pero los mayores y más densos (de consistencia rocosa o metálica), forman meteoritos: restos calcinados que caen sobre el suelo

Radiante de las perseidas

Imagen de un meteoro de las perseidas tomada el 13 de agosto de 2011 desde la Estación Espacial Internacional (NASA ISS028-E-24847).

Cada año a principios de agosto nuestro planeta cruza la órbita del cometa 109P/Swift-Tuttle, que tiene un período de 133 años y que pasó cerca del Sol por última vez en 1992. Esta órbita está llena de partículas pequeñas, como granos de arena o menores, que han sido liberadas por el cometa en sus pasos anteriores. Cuando una de estas partículas, que formaron en su día la cola del cometa, entra en la atmósfera terrestre a gran velocidad, la fricción la calienta hasta vaporizarla a gran altura.

La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina "radiante" y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las perseidas tienen su radiante en la constelación de Perseo.

Radiante de las perseidas

El 'radiante' de las perseidas.

 

¿Qué hacer para ver las perseidas?

El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las perseidas parecen venir de la constelación de Perseo (de ahí su nombre), se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

El número de meteoros observables por hora es muy variable. En un sitio bien oscuro y con el radiante alto sobre el horizonte puede superar el centenar. Sin embargo, el número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa, por ello las predicciones concretas sobre número específico de meteoros dependiendo del día y la hora son difíciles de realizar y suelen estar afectadas de una incertidumbre alta.